Mindfulness, cómo meditar fácilmente



Mindfulness es una técnica de origen oriental muy antigua, utilizada por el hinduismo y el budismo.

La práctica de Mindfulness -como se denomina en inglés o Sati en pali- consiste en el desarrollo de la atención sobre un soporte sobre el cual vamos cultivando concentración progresivamente a medida que la atención deviene continuada en el tiempo hasta realizar un estado de permanencia apacible o Shiné.

 

Para despertar Shiné, Buda nos facilitó unos 40 métodos como: Anapanasati (atención en la respiración), reposar en el espacio de la consciencia, los 4 inconmensurables (Maitri, Karuna, Muditta, Upeksha – amor, compasión, alegría, ecuanimidad) y muchos más.

Entre ellos, la respiración es muy simple y fácil de conectar, pues forma parte de nosotros, por lo tanto, está a nuestro alcance y sucede espontáneamente, así que resulta fácil familiarizarnos con ella e ir desarrollando atención.

 

Teniendo en cuenta que en la meditación se actúa desde la conciencia mental, aparentemente parece contradictorio enfocarnos en un elemento físico como la respiración, pero en realidad nos centramos en el ritmo y las sensaciones que nos despierta la respiración, y ambos forman parte del ámbito mental.

 

El propósito no es detener los pensamientos para dejar de pensar, sino crear un espacio de descanso mental que nos permite establecer una buena base para desarrollar atención.

 

En este proceso se tienen que equilibrar tres aspectos en el siguiente orden: 

 

1.- Relajación: la tensión ahoga nuestra capacidad para estar estables

2.- Estabilidad: mantener el objeto gracias a la atención y la vigilancia.

3.- Claridad: no hay distracción ni hundimiento o sopor, la mente está fresca.

 

La mente es similar a un vaso lleno de agua con barro. Si dejamos reposar el vaso, el barro cae al fondo y el agua se vuelve más clara. Aquí para calmar la mente y relajar las tensiones, debemos enfocarnos en la respiración y seguir el aliento.

Simplemente nota la respiración que entra y sale e ignora cualquier pensamiento, sonido, olor, etc.

 

La atención centrada en la respiración se puede desarrollar de varias formas: siguiendo el proceso respiratorio: inspirar-pausa-espirar-pausa, enfocada en un solo punto: abdomen o nariz, etc…

 

Mindfulness es una valiosa herramienta para investigar y entender el funcionamiento de nuestro mundo interior, nos ayuda a relacionarnos de una manera más armoniosa con el exterior. Una mente en calma y estable observa mejor la realidad.

A través de un método fácil de observación de la respiración cultivamos la atención, sintiendo los beneficios de forma inmediata: la mente se calma, se estabiliza y tenemos una visión más clara de las cosas.

 

Una práctica regular nos permite corregir aspectos de nuestra vida que se pueden mejorar, a partir de cultivar un estado mental positivo y coherente con nuestra realidad.

  

Un gran experto y difusor de esta práctica es Isidro Gordi, quien imparte retiros de Mindfulness de 5 días en diferentes lugares de la península: escuelalaicadebudismoymeditacion